"Queremos que una comida o una
cena con amigos o familia, en nuestro restaurante, no sea una comida
o una cena más. Nos esforzamos para que su estancia sea única
e inolvidable. Gracias a nuestro
buen hacer nos hemos mantenido a flote a lo largo de los años,
evolucionando y haciendo disfrutar de buenos ratos a miles de clientes
en familia, con amigos o con compañeros del trabajo. Le ofrecemos
un excelente servicio de atención al cliente poniendo énfasis
en cuidar los detalles para que no le falte de nada durante su estancia.
Nunca dependemos de terceros para ofrecer nuestros servicios de restauración.
Puede estar seguro/a de que en nuestro restaurante disfrutará de
grandes momentos en familia o con sus amigos y degustará de un
menú exquisito. El Rincón de Esteban es un restaurante
situado en pleno centro de Madrid en el Barrio de las Letras"
(Información extraída de su página
web)
Fundado en:
20 de noviembre de 1992 por Esteban González
Moreno
Propietario:
SUGAMI
2017 AND FOOD S.L.
Chef:
Jesús Miguel Barreiro Pereira
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 45,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: Está situado en la zona
centro de Madrid, cerca de del Congreso de los diputados. Alrededor
de esta zona la Cofradía
Club del Tragón ha estado en otros ocho restaurantes, de los
cuales quedan abiertos dos, ambos en la calle Zorrilla. En el nº 7,
La Ancha, cena 93,
en octubre de 1997 y en el nº 9, Casa Mortero, cena 378,
en julio de 2022.
Las cañas: Las tomamos en el mismo restaurante.
Fueron trece dobles de cerveza y pusieron de aperitivo patatas fritas
inglesas. Parecen hechas en el restaurante y están cortadas
y fritas sin quitar la piel. Normales. Cada cerveza la cobran a
4,00 €.
Nombre: El rincón de Esteban. Se llama así porque
era el nombre de su fundador. Era natural de Navahondilla, Ávila.
Se trasladó a Madrid y trabajó en la hostelería por
cuenta ajena
hasta
que en
1992 decidió montar su propio negocio, El rincón de Esteban.
Aunque ya se retiró el restaurante conserva el nombre.
Carta
en la web: Si, sin fotos y sin precios. Tampoco se puede
descargar desde la web
Carta de
vinos en la web: Si, con precios y descargable desde la
web en pdf.
Local: Está situado en una calle que desemboca
en la Carrera de San Jerónimo, a escasos metros del Congreso
de los diputados. Ocupa los bajos de un edificio antiguo y señorial.
Se extiende a ambos lados de la puerta de entrada al portal nº 3.
Tiene dos puertas de madera, de color marrón oscuro, y dos
ventanas, enrejadas, que dan a la calle. Sólo se usa
la puerta de la derecha y sobre ambas está escrito en dorado
en nombre del restaurante. En la fachada hay seis faroles que mal
iluminan el exterior del
local. La puerta de entrada, está siempre abierta y da paso
a un pequeño zaguán de poco más de un metro
cuadrado. En
él hay, frente a la entrada, una vidriera a media altura con
un blasón.
A la izquierda una puerta, también acristalada en la parte
superior, da paso al local. Al entrar parece que se ha retrocedido
en el tiempo, los muebles vetustos y la decoración añeja
así lo atestiguan.
A unos pocos pasos, a la izquierda, tras una especie de alhacena
se conforma una especie de reservado donde nos situaron y lo compartimos
con otros comensales. Las paredes, en su parte superior, están
abigarradas de fotos de personajes que han visitado el local y en
la parte inferior
están forradas de madera. Una de ellas tiene una ventana que
da a la calle. La iluminación es algo escasa y proviene de
focos en el techo. La mesa está situada delante de la ventana
y pegada al mueble que separa
al saloncito
del comedor.
Queda
un
pequeño
espacio
entre la mesa y la pared por el que deben pasar cuatro comensales.
Si el más alejado necesita salir, lo tienen que hacer previamente
los otros tres. El espacio en la mesa también es muy justo. Las sillas
son de madera con el respaldo acolchado en tela gris. La mesa lleva
un mantel blanco y servilletas del mismo color. La vajilla blanca,
de la marca Irabia, y la cubertería,
son clásicas. Los platos se colocan sobre
bajoplatos metálicos.
Ponen copas para el vino y vasos para el agua, también un
plato para el pan. Al ser un semi reservado, alejado
del
ruido
del
comedor,
parecía que podríamos hablar tranquilamente pero no
había
intimidad
ya que el espacio se compartió con otra mesa ocupada por gente
desconocida.
Comensales: Seis de la Cofradía. Raúl,
Carlos, Antonio de la Poza, Ricardo, Antonio Arnáiz y Antonio
Avila. Faltó Justo.
Acompañantes: Dos amigos de
Carlos, Paco y Víctor.
Pan: Ponen un trozo de pan de pueblo por cada comensal.
Es el típico pan de los mesones, sin nada que destacar. Junto con el aperitivo
lo cobran a 3,00 € por
persona.
Aperitivo:
Chorizo criollo: Son diez pequeñas porciones.
Lo trae el camarero en una bandeja y sirve una pieza a cada uno es su plato.
Normal, nada especial.
Platos a compartir:
Pulpo a
feira: Lo
sirven en su tradicional plato de madera, que en origen era para
que no se enfriase, mojandolo en
el agua caliente
donde se había hervido el pulpo. Por cierto, el origen del pulpo a
la gallega no es gallego, sino maragato. La ración, algo
escasa. El pulpo bueno, el aceite tenía un toque picante.
Las rodajas en las que estaba
cortado eran
desiguales. El plato salió a
28,00 €. Cada porción o rodaja sale a unos 1,40 €.
Degustación de
nuestras croquetas caseras: En realidad no se pidió la
degustación, formada
por cuatro croquetas de jamón y cuatro de queso, según dijeron.
Las pedimos todas de jamón. Las traen en una fuente y las
sirven directamente en el plato. Son pequeñas y redondas,
estaban muy blandas, crujientes y cremosas. Buenas. Se pidió una
ración
a 16,00 €, cada croqueta sale a 2,00 €.
Tempura de langostinos
bañados
en ligera salsa picante: La
traen en un plato hondo. Sobre unas hojas de lechuga ponen el amasijo
de langostinos y salsa. Es una especie de ensalada caliente muy agradable.
Estaba buenísima y gustó mucho. Se
pidieron dos raciones, cada una
a 26,00 €.
Zamburiña a la
gallega: La
sirven directamente en el plato. Con el tamaño pequeño
de las conchas no puedes esperar una zamburiña grande, pero
es que eran diminutas, ridículas para servirlas como plato.
La mayor parte del contenido de la concha era el aliño.
Tampoco se puede decir si estaban bien o mal porque no se podían
apreciar. Se pidieron ocho, una para cada comensal. Cada pieza la cobran
a 4,00 €.
Principales:
Solomillo
de vacuno a la parrilla: Lo
sirven en un plato llano. Son dos porciones, también pequeñas,
de solomillo con sal gorda por encima y unas pocas patatas fritas
con
piel incluida, parece que les cuesta trabajo pelar las patatas. De
sabor aceptable. Se pidió uno
a 28,00 €.
Lingote de cochinillo
confitado: Lo
traen en un plato llano. En el centro el cochinillo deshuesado en forma
de lingote. Alrededor una salsa y una especie de puré de patatas
líquido.
Estaba
bueno. Se pidieron dos platos, cada uno sale a 26,00 €.
Merluza rellena de centolla: La
traen en platos llanos. El plato tampoco refleja lo que dice su nombre.
Se presenta una porción de merluza y sobre ella una salsa, con
ligero sabor a centollo, un par de gambas peladas y una almeja. No
se aprecia una merluza rellena. Algún
comensal comentó que estaba algo salada. No estaba
mal pero tampoco para recordar. Por el precio al que la cobran se
esperaba más del plato. Se pidieron un total de cinco raciones,
cada una la cobran a 34,00 €.
Postres:
Tarta de queso casera con coulis de frutos
rojos: La
traen en un plato de postre moderno. En el centro está la porción
de tarta en forma cuadrada, a un lado una pequeña bola de
helado de yogur junto a una gota grande del culís de frutos rojos.
Una
de
las dos tartas que se ordenaron se pidió que viniera
caliente. Estaba buena pero la porción es pequeña.
Cada porción la cobran a 8,00 €.
Coulant de chocolate: Lo
traen en un plato semejante al de la tarta de queso. El coulant ocupa
el centro y la pequeña bola de helado de yogour a un lado.
El plato se espolvorea con cacao. Se pidió uno a 8,00 €.
Torrija: La
traen en un plato llano con idéntica decoración y acompañamiento
que los anteriores. La porción de torrija es pequeña.
Se pidió una
a 8,00 €.
Sorbete de mango: Lo
sirven en una copa con el número 43 sobre el cristal, quizás
sea de propaganda de "licor 43". Estaba bien. Se pidió uno
a 8,00 €.
Cafés
e infusiones:
Se tomaron seis cafés de diversas formas, cada uno a 3,00 €.
No pusieron nada para acompañar.
Vinos: Aunque
figuraban en la carta, ninguno de los vinos elegidos, ni el blanco
ni el tinto, estaban disponibles. Tuvimos que volver a elegir otros.
Añares
Terra Nova
2022: Vino
blanco joven D.O. Rueda, del grupo bodegas Olarra (www.grupobodegasolarra.com).
Elaborado con uva Verdejo 100%. Este vino es el que ofreció la
casa después de que no tuviera el que habíamos seleccionado. Bueno.
Se pidieron dos botellas a
18,00 € cada una.
El precio aproximado de venta al público en una
tienda es de 7,00 € la botella. El restaurante multiplica casi
por dos veces y media el precio de venta al público en un
comercio.
Montebaco crianza
2020: Vino
tinto con denominación de origen Ribera del Duero. Embotellado
por Montebaco S.L. (https://www.riberadelduero.es/bodegas/montebaco-sl).
Está elaborado con uvas de la variedad Tempranillo (100%). El
vino tiene una crianza de 14 meses en
barricas de roble francés y americano. Lo elegimos al no tener
el restaurante el vino que seleccionamos. Bueno. Nos bebimos una botella
a 32,00 €. El precio aproximado de venta al público en
las tiendas es de 18,00 € la botella. El restaurante multiplica
por 1,8 veces el precio de venta al público en un comercio.
Copas: Invitan a chupitos. De tequila y de crema de
orujo.
Servicio: Correcto. Ponen mantel y servilletas de tela
y plato para el pan. El reducido espacio obliga a los camareros a servir
los platos por encima de otros comensales. El espacio entre comensales
es escaso estando algunos encajonados entre la pared, la mesa, un mueble
y otros comensales. Los camareros van uniformados adecuadamente.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena,
sin incluir las cañas
ni las copas, el 81,9% corresponde a la comida y el
18,1% a la bebida.
La carta y la factura: Los precios en ambas coinciden
y contienen el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario final: Local más parecido a un mesón
que a un restaurante. Las paredes están llenas de cuadros y fotos
de políticos
y
famosos. La mesa en la que nos pusieron estaba situada en un lugar inapropiado
para el servicio, no sólo porque los camareros no tenían acceso
adecuado a la mitad de los comensales, teniendo que servirlos
pasando los platos por encima de otros comensales,
sino
porque para que los comensales pudieran sentarse o salir de su sitio
de la mesa necesitaban que se levantaran el resto de los
comensales de la fila. En cuanto a la comida tampoco se puede destacar
ningún plato en especial, mas bien lo que se puede apreciar es,
por un lado, el escaso tamaño de las raciones, incluso de los
postres, y por otro, el precio alto de los platos comparándolos con otros
locales semejantes.
En definitiva,
el restaurante venía precedido de una fama, quizás ya pasada,
y nos defraudó.
Los precios deben estar acordes a la comida y al servicio y aquí no
lo estaban.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.